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miércoles, 17 de diciembre de 2014

El Tiempo y Tú

El Tiempo y Tú

El tiempo no es suficiente
si de recordarte se trata.
No te he visto, ni sentido
pero no has dejado de estar ahí.
Escondida, entre las sombras
siendo luz.
Camuflada, entre los rostros
siendo Tú.
Oculta, a plena vista
con tu sonrisa.

El tiempo es la medida
si de esperarte se trata.
No te veo, ni te siento
pero sé que siempre estás ahí.
Suave, entre ilimitadas
mil caricias.
Confortante, entre amorosos
brazos eternos.
Dulce, a la espera
con un tierno beso.

El tiempo es lo único que tengo
si de toparnos se trata.
No te veré, ni sentiré
pero sé que vas a estar ahí.
Cercana, entre tenaces
palabras de aliento.
Efusiva, entre poderosos
sueños anhelados.
Afortunada, de haber amado
con locura.

AldoRF

"Te puedes demorar lo que quieras, pero asegúrame que a mí vas a llegar..."

jueves, 9 de junio de 2011

ERA UN DULCE PRESAGIO (Parte II)

Era un dulce presagio


II


Ahora deambulando por las sendas que me llevaron a ella, contemplo con esmero cualquier augurio que me dirija a su noble presencia, un tanto inquieto pero indescriptiblemente dichoso, camino sin cesar, buscando ser empapado de su divino resplandor, y demandar por fin mi innegable redención.


Desafortunado, renegando de mi suerte, no percibía rastro de su existencia, incitando a mis pies a continuar, poco a poco eran colmados de la carga de mis penas, solo sanados por la más fina hebra de memoria que tengo de ella, mientras divagaba en mis más densos pensamientos fantaseando volvérmela a topar.


Mi fortuna ha cambiado, nuestros caminos han tropezado, no es un sendero el que ella sigue, por eso no la hallaba, no está limitada por nada ni nadie, es un alma libre, espontánea, generosa, dulce, determinada e impetuosa, logra sin duda contagiarme de tanta esperanza y cada día corromperme de ilusión.


Lenta y apaciblemente consigue implantarse dentro mi esencia, ahora está no solo en mis pensamientos, también en mis recuerdos, mis sueños, mis ideales, mis convicciones, ¡en la vida misma! Me ha atrapado definitivamente en un cosmos de imperecedera y seductora confianza.


Indiscutiblemente se ha convertido en mi musa soñadora, ¿cómo y cuándo fue que logró infectarme tan ágilmente con tal luminosa esperanza, si tan solo se han topado nuestras rutas escasas oportunidades? La respuesta está en esos sus ojos, ojos que emanan misterio y verdad, ojos que al ser contemplados te pierden en un sinfín de emociones, que explosionan en mil colisiones, ojos...que te envuelven de esperanza.

sábado, 11 de septiembre de 2010

ERA UN DULCE PRESAGIO (Parte I)

Era un dulce presagio

I

Caminando por lúgubres calles, a paso lento, desganado, exhausto, sin mirar a donde iba, poco a poco me alejaba del camino, perdía los recuerdos y memorias de un pasado muy distante, a cada paso la fina luz por mis pupilas penetra desapareciendo junto a una sombría noche de verano. Con la mirada caída y el cuerpo entumecido, solo espero que esto acabe pronto.

Daba ya los últimos pasos, a pocos segundos de mi destino, pero un destello fulminante acabó con mi infortunio, mis ojos no creían lo que vieron, mis cabellos se erizaron, estaba enmudecido y me vino el alma al cuerpo. Mi mente me dijo es el alba, mi instinto me dijo es tu alma, pero el alma me dijo es la musa de tus constantes plegarias.

Mi corazón explota relumbroso de fuego, llueve gracia y arde el cielo. Estaba ella de pie con una mirada generosa y altanera, sus cabellos que absorben luz a montones, irradiaban centellas ensordecedoras que estremecían mi piel, en el cauce de sus labios carmesí, se dibujaba lentamente una sonrisa embriagadora, desde lejos ya su aroma se impregnaba en mis entrañas.

Acogida en mi ser, decidí ir hacia ella, como caballero sigue a su damisela, como poeta sigue a sus palabras, al escuchar su tenue y apacible voz, mi alma irascible, llena de pesares y amarguras, se bañó con la bondad de sus palabras, yo cautivado, solo observaba el fino movimiento de esos sus labios acaramelados, mientras escuchaba los gritos de un profundo silencio que se aletargaban en un eco interminable.

Quizá se me hizo tarde, tal vez era muy temprano, pero con ella el tiempo se esfumaba como las estrellas lo hacen cuando está por llegar el sol, o como la pena lo hace cuando llega la esperanza. No importa cómo, solo sé que cada día a esa hora, en ese lugar y a su lado, la ilusión regresa, la angustia desaparece, el tiempo permanece inmutable y mi alma recupera su brillo.