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lunes, 19 de mayo de 2014

Demonio

DEMONIO

En un infierno sobre la Tierra,
de suplicio orbitario.
En un paraíso defectuoso,
de gloria insuficiente.

Las personas son demonios
y los ángeles, ilusiones.
Las ilusiones son engaño
y el engaño, una persona.

En la persona todo un mundo,
de anhelos y locuras.
En su mundo, mil demonios
de secretos y recuerdos.

Las locuras son deseos
y los anhelos, sueños son.
Los secretos son promesas
y el recuerdo de una vida.

Y la vida, muy oculta
en las sombras de los grises.
Y en los grises, un destello
de pasiones encubiertas.

El cubierto es persona
y la persona es un niño.
Ese niño es un demonio
y el demonio, solo yo.



AldoRF

domingo, 20 de abril de 2014

El Otro Par

El Otro Par

Uno era un joven común, se levantaba antes de salir el sol, no desayunaba pero llegaba temprano a clases, pasaba parte de la mañana divagando, esperaba regresar a casa para comer y leía por las tardes, algunas veces se escapaba y se lanzaba de fondo dentro de una novela, tenía amigos y reía con ellos, nadie nunca lo vio llorar, le gustaba escuchar más que hablar, escondía sus secretos bajo una capa de seriedad y calma, muchos lo veían pero muy pocos lo conocían, y sobretodo pretendía estar bien todos y cada uno de los días de la semana. Se llamaba Adolfo, como dije, muy común. Ah sí, tenía otro par.

El otro par, hacía lo que quería, dormía todo el tiempo, hablaba hasta por los codos, no tenía secretos, era abierto y confiado, risueño y divertido, leía historietas y le encantaban las películas, tenía muy pocos amigos y no los veía todo el tiempo, era un tipo impulsivo, a veces demasiado pero actuaba y se emocionaba mucho más que el otro, algunas veces incluso se podía ver la lluvia en sus ojos.

Ciertamente opuestos, no se llevaban muy bien, lo que hacía Adolfo lo deshacía el otro par, lo que el primero contaba el otro lo desmentía, por cada acto de cobardía había otro de valentía, por cada acción premeditada habían dos impulsivas, por cada secreto guardado le seguían dos traiciones juntas, por cada mujer amada le seguía un corazón en pedazos.

Parecían no querer presentarse a lo amigos del otro, y eran raras las ocasiones en las que se encontraban en el mismo lugar. Una tarde salieron por su cuenta y no se dijeron absolutamente nada, ese día ocurrió un desastre en la ciudad, se necesitaba de la ayuda de una persona, vidas dependían de ello, por simples casualidades estaban ahí, los dos, comprendían la situación, y como si se tratase de un espejo, el uno era el reflejo del otro.

Quién lo diría que este par, trabajaría junto, en armonía, lado a lado, espalda con espalda, cubriéndose el uno al otro, apoyándose como hermanos, como un par de gotas de agua. Aprendieron algo ese día, juntos podían hacer cosas increíbles, muchas veces hasta extraordinarias. Sin embargo, esto no duró demasiado, pocas situaciones y excepcionalmente personas hacían que se mantuvieran juntos, la tregua había acabado.

Lo mejor de todo era que unidos, se hacían mucho más bien que el que pensaban que le hacían a la ciudad o a sus amigos, más que todo era verlos ser lo más cercano a felices que alcanzaba. Hay algo que no dije: estos no eran Adolfo y su otro par, eran la misma persona, era solo Adolfo. Me pregunto si algo o alguien los hará juntarse. Me pregunto si hay otro par como ellos…

Aldo RF
En honor a "El Otro Yo" de Mario Benedetti.

sábado, 23 de febrero de 2013

Te quiero


TE QUIERO


Con los soles y las lunas,
con las horas y segundos,
yo te quiero.

Con tus risas y miradas,   
con tus besos y caricias,
yo te quiero.

Con mis labios y sonrisas,
con mis ojos y mis manos,
yo te quiero.

Con tus gestos y palabras,
con tu fuerza y compañía,
yo te quiero.

Con mi ausencia y silencios,
con mis dudas y alegrías,
yo te quiero.

Con tu proximidad o a distancia,
con tu voz y melodía,
yo te quiero.

Con tu todo y con mi nada,
por tu amor y por el mío,
con la intensidad del alma,
YO TE QUIERO.


12/02/2013
ARF

viernes, 6 de julio de 2012

El Único Rival


De niños nos enseñan que la vida es una carrera y lucha constante contra todo y todos, contra el tiempo, contra la enfermedad, contra la muerte; es decir nos enseñan a temerle a lo inevitable, a lo natural, al contrario deben enseñarnos a luchar contra el pesimismo, contra la injusticia, contra el odio, todo lo que se vence con una fuerte voluntad y un gran espíritu para seguir adelante.

Incluso algunos padres inculcan una pronunciada competitividad en sus hijos, diciéndoles que tienen que ‘ser mejor que todos’, no critico ni digo que esto esté mal, pues todos los padres tienen muchas expectativas, pero los niños interpretan todo tal como se les dice y eso en mi experiencia puede volver a algunos un tanto egoístas, arrogantes e incluso soberbios.

Comprendí que a la única persona a la que tengo que ganarle es al ‘Yo de ayer’, ese ‘Yo’ que quizás cometió algún error o equivocación, ese ‘Yo’ que tuvo éxito u obtuvo un mérito, sacarle todo el provecho a ese ‘Yo’ para aprender de lo vivido, mejorar lo ya logrado y pulir el ‘Yo’ de hoy en todo lo posible, para sacar todo su potencial. Lo importante es ser cada día un poco mejor que ayer, ya que  este día nunca regresa, el mañana, siempre lo digo, es una ilusión, el único día que existe en realidad es el “Hoy”.

Personalmente a mí me decían y dicen desde mi primer día de jardín: “Hijo, sé el mejor”, y yo me lo he tomado muy en serio, pero ya poco a poco me di cuenta, que no solo se referían al aspecto académico, sino que ellos querían y quieren que sea el mejor integralmente, que tenga éxito en cada aspecto o dimensión de mi persona.

Esta continua carrera contra mí mismo, es fascinante, ahora que estoy concentrado en solo ganarme a mí, conozco mis propios límites y cuando llego a ellos, encuentro la manera de superarlos de nuevo, me exijo al máximo para que mis virtudes y debilidades afloren, para engrandecer las primeras y fortalecer las segundas. Además confieso que siempre entre dos opciones elegiré la más difícil, lo fácil es muy aburrido, infravaloramos lo que obtenemos sin esfuerzo, cuando consigues algo que te costó bastante, sabes que lo que pasaste para conseguirlo, valió mucha la pena, y por eso las cosas conseguidas así, se valoran más. Y siempre recordar que las cosas más importantes de la vida, no son cosas, sino personas.

Antes me molestaba que me subestimen, pero ahora sé muy bien, que me encanta que lo hagan, haciendo eso me dan la gran oportunidad de sorprenderlos, de demostrarles que si me dicen que “No puedo hacer algo”, lo podré hacer y mucho mejor de lo que imaginan, me podrán decir que es lo que puedo hacer en diferentes circunstancias porque estamos sometidos a reglas, pero jamás piensen que pueden decirme que ‘No puedo hacer’. Nunca le digo ‘No’ a un desafío o reto, mientras este no atente a mi dignidad o mis principios o al de otros. No le temo a nada. Es genial esa sensación de obtener un logro, yendo contra toda probabilidad de éxito, causas un milagro, uno personal pero lo causas, nadie se conoce mejor que cada uno así que no dejen que los demás intenten adivinar quiénes son.

Quizás muchas de estas cosas no suenen muy atractivas, respecto a lo que muchos piensan de lo que es “vivir”, pero al menos vivo la libertad en uno de sus estados más puros: Soy el dueño de mi propio destino, y soy quien quiero ser, Yo mismo.






Aldo Ríos Flores