sábado, 27 de julio de 2013

No es Poesía

No es Poesía

Que destile letras sobre un pedazo de papel arrugado
no es poesía.

Que transforme una lágrima silenciosa
en una palabra atronadora llena de voz
no es poesía.

Que dibuje una sonrisa ilusoria
cuando los labios no quieran hacerlo
no es poesía.

Que trace una impetuosa emoción
y la haga retumbar en los ojos
no es poesía.

Que restaure un olvidado sentimiento
dándole sentido a su existencia
no es poesía.

Que acomode un poco el abecedario
y conecte las palabras entre sí
no es poesía.

Que desnude mi ser voluntariamente
cuando mi alma está inquieta
no es poesía.

Que niegue todo lo que yo creo es poesía
no es para nada poesía.




Esta noche en la que sé al menos, que todavía puedo escribir, aunque no sea poesía.

Aldo Ríos Flores

jueves, 20 de junio de 2013

La Carta del Príncipe Gris

Amor mío,

Tu problema y el de casi todas en la ciudad ha sido el vestir de azul a cada nuevo hombre que entraba en sus vidas. Ciertamente tenías pensado vestirme a mí también de azul, y no, no me quejo de ello. Pero en cuanto te diste cuenta que yo no me rendía a tus caprichos, que no obedecía con fe ciega tus pedidos, que no rogaba hasta la madrugada por tu atención, que era muy sombrío, que resaltaban mis defectos antes que mis virtudes, que tenía limitaciones y carencias, que era ante todo libre y amaba mi soledad, que tenía muchas cosas que te eran insoportables. Cuando te diste cuenta que el vestir de azul no era lo mío, comenzaste a creer que realmente veías lo que yo era, un gris y solitario monstruo.

Entonces todo cambió, dejaste de ver muchas otras cosas, como me tragaba mi orgullo aunque no siempre te lo merecías, como permanecía a tu lado cuando me dabas razones para marcharme, como yo te quería sin medida cuando tú sí le ponías cantidad, como aún con todo esto yo me enamoraba de todo tu infierno, y tú al conocer el mío, saliste corriendo con la primera llama que te quemó. Y tú, ni sabías que yo ya estaba incinerado, muerto, hecho cenizas, pero mi amor renacía como un fénix, y no lo viste.

Todavía recuerdo ese día, me comenzaste a llamar ‘el gris’, y todos en la ciudad murmuraban al verme y decían ‘el príncipe gris’, el nuevo prometido de la princesa. Recuerdo también que ese brillo en tus ojos que tanto me gustaba, solo aparecía cuando hablabas con tus amigas y de sus prometidos, esos hombres vestidos de azul por ellas, idealizados al máximo, esos sin libertad que se hacían pasar por caballeros o nobles solo para llamar la atención de sus mujeres.

Acepto el nombre que se me ha dado, pero algo yo he de saber y que los demás y tú no pudieron, el gris no es el único color que tengo en mí, tengo la absoluta y completa capacidad de ser el que yo quiera, pero como habrían de saberlo, si piensan que la vida es solo color y no grises y sombras también.

¿Sabes? Tu problema y el de casi todas en la ciudad ha sido el vestir de azul a cada nuevo hombre que entraba en sus vidas. El problema es que visten de azul a cada bufón del pueblo, a cada charlatán y mentiroso del pueblo. El problema es que han vestido y visten de azul a todos aquellos que ni siquiera han rogado al destino por una oportunidad, y que aun así la tienen. Pero qué sé yo, tal vez en otra ciudad, el problema de los hombres sea tratar como princesa a todas aquellas incluso a las que no se lo merecen.

Hasta siempre,
El Príncipe Gris.

Aldo Ríos Flores

jueves, 30 de mayo de 2013

Una mujer

Una mujer

Al despertarme con grises sin sol,
nubes sin forma y un frío congelante
podría quedarme en casa pero
tengo una mujer coloreándome los días.

En mi andar reflexivo, abstraído
y preocupado
podría no querer seguir pero
tengo una mujer colmándome los ánimos.

Con una cara larga, pensativa,
seria o triste
podría ponerme una máscara pero
tengo una mujer provocándome sonrisas.

Incluso cuando almuerzo
o ceno
podría no ser suficiente pero
tengo una mujer alimentándome la vida.

Puedo quedarme mudo, absorto,
sin palabras o sin versos
no podrían explicárselo pero
tengo una mujer atravesada en la garganta.

Y hay veces lo sé, que creo que me ahogo
me falta el aire o algo en el pecho
podría ocupar ese vacío pero
tengo una mujer inundándome los pensamientos.

Por las noches cuando la oscuridad
llega inminente y veloz hacia mi
podría dejarme llevar pero
tengo una mujer iluminándome cada rincón del alma.

Desde hace un tiempo
no consigo dormir como antes
podría abrazar a mi insomnio pero
tengo una mujer queriéndome soñarla.

No puedo controlarlo ni evitarlo,
están por todas partes
podría decirles que se vayan pero
todas son la misma mujer...



Aldo Ríos Flores

jueves, 28 de marzo de 2013

A propósito de la Cruz y los Milagros



*

- ¿Crees en tu madre?
- Claro.
- ¿Crees que eres su hijo?
- Sí.
- ¿Cómo lo sabes? ¿Tienen un video tus padres de cuándo naciste, hasta la actualidad?
- No.
- ¿Entonces cómo lo sabes?
- Ella me lo dijo.
- ¿Necesitaste alguna prueba entonces?
- No, ninguna. Creo totalmente en ella.
- Pues… lo mismo sucede con Dios.




**

Tengo la certeza de que la frase “Amar es dar sin esperar algo a cambio” es totalmente cierta sobre el Amor, pero solo funciona cuando dos personas piensan de esta forma. ¿Lo entienden? Así dos personas estarían dando y recibiendo amor a la vez. Ninguna daría ni más ni menos. Y ambas se sentirían amadas. Pero esto en lo que pienso es una Utopía de como todos deben amar. Por tanto una realidad inexistente. Lamentablemente para bien o para mal, la capacidad de amar está ligado a todo lo humano que poseemos, es decir, que puede ser magnificada o rebajada, tal como nosotros.

Hay personas en el mundo que están empeñadas en solo dar, sin recibir nada de nadie. Algunos creerían que sería imposible o demasiado difícil lograrlo, sobretodo porque todo ser humano siente la necesidad de amar, y de la misma manera ser amado. Y no sentirse así, puede llegar a desmotivarlos y opacar su alma, a tal punto de convertirlos en algo que no eran; volverlos fríos e indiferentes a la misma necesidad de otros seres humanos, haciendo lo mismo que alguna vez les hicieron, dañando de la misma forma. ¿No tendrían al contrario, que evitar esto?

El primer gran ejemplo que se me viene a la mente de una persona así es una Madre, a una buena madre no le pregunten ¿qué haría por sus hijos?, a una buena madre pregúntenle ¿qué no haría por sus hijos? El amor de una Buena Madre es Incondicional, ese Amor sí existe. El otro gran ejemplo que se me cruzaba por la mente es definitivamente Jesucristo, enviado a la Tierra por el Amor de Dios a la Humanidad, ¿qué más incondicional que ser enviado a sufrir y morir por el pecado de otros? El Amor de Dios no olvida, perdona todo, aun así nos ama cómo si no le hubiésemos ofendido a través del pecado. Como siempre, no pretendo dar consejos o lecciones de vida, mucho menos hablar de religión, pero ¿no es ese el ejemplo de amor que todos debemos tomar? ¿Aun así seas un creyente o no? Tanto tiempo frente a nuestras narices, y muchos no aprendemos.

Solo quiero dar a conocer o recordar el significado de la Cruz para nosotros los católicos cristianos, y así al llevar una con nosotros, la portemos recordando esto, no orgullosos, sino amorosos. Eso es lo que nos muestra: amor, comprensión, empatía, perdón, apoyo. Amor incansable, sea o no correspondido del todo. Para mí, esto significa la Cruz de Cristo.




***

¿Qué es un milagro? Es un suceso, evento o acción que ocurre contra todas las posibilidades, de característica inexplicable, extraordinario o maravilloso. Además de los milagros en los que ha intercedido Dios directamente o a través de sus santos devotos, existen millones más… a diario. Comenzamos por el Milagro de la Vida, millones y millones de niños nacen día a día, ¡Despiertas con vida!, si eres afortunado te dan la vida a diario porque morir no es la única forma de morir, que una madre saque adelante a sus hijos sin la ayuda de un hombre y jamás se canse también es un milagro, hacer lo que todos dicen que no puedes lo es, hacer todo lo imposible contra toda posibilidad; todo eso y mucho más, ¡Son Milagros!





Aldo Ríos Flores

sábado, 23 de febrero de 2013

Te quiero


TE QUIERO


Con los soles y las lunas,
con las horas y segundos,
yo te quiero.

Con tus risas y miradas,   
con tus besos y caricias,
yo te quiero.

Con mis labios y sonrisas,
con mis ojos y mis manos,
yo te quiero.

Con tus gestos y palabras,
con tu fuerza y compañía,
yo te quiero.

Con mi ausencia y silencios,
con mis dudas y alegrías,
yo te quiero.

Con tu proximidad o a distancia,
con tu voz y melodía,
yo te quiero.

Con tu todo y con mi nada,
por tu amor y por el mío,
con la intensidad del alma,
YO TE QUIERO.


12/02/2013
ARF

jueves, 7 de febrero de 2013

A Primera Risa


A Primera Risa

*

ELLA

Caminaba por una calle poco transitada, para cortar camino. De pronto lo ve, en la acera de enfrente, algo en él despierta un profundo interés, está apurada. No hay tiempo para establecer contacto visual, una pequeña charla, y quizás incluso un “hasta luego”. Llega a sus clases de baile, baila, baila y baila, agotando sus pies. Es la hora del almuerzo. Con sus amigas va al restaurant de al lado, comen como si no lo hubiesen hecho por semanas. Es la hora de recoger a su pequeña hermana. ¿Será posible? ¿Dos veces en un mismo día? Es él de nuevo. Si no es él, seré yo (piensa). Se acerca… solo era alguien con la misma ropa. Llegan a su casa. Cenan y se dan las buenas noches. Lee un rato antes de dormir. No sabe si creer en el “amor a primera vista”.  Finalmente, se rinde ante el mundo de los sueños a ojos cerrados.

Han pasado 3 años. Sigue siendo la misma, no ha cambiado. Solo ha mejorado, aprendiendo de la vida. Ya no es ingenua, pero tampoco desconfiada. Va camino al centro de su ciudad. Hay un gran evento. “Que cambiará sus vidas”, todos anunciaron. Va doblando una esquina y… es él, esta vez sí es él. ¿Cómo podría equivocarse a 1 metro de distancia? ¿En serio tan probable? ¿Luego de 3 años?... Él esboza una gran sonrisa.


ÉL

Está fuera de la casa de su amigo. No puede evitar pensar en todo y en nada. Gira la cabeza hacia el otro lado de la calle. Siente algo en la nuca cuando te miran o piensas que lo hacen. No es nadie conocido. Se queda sorprendido. Es muy bella. Sin embargo, eso seguro no es lo único que la define. Ella es muchas cosas más. Como siempre, él piensa en el potencial de los demás. Aún sin conocerlos. Ve todo lo bueno. Camina muy rápido. No la va a alcanzar. Conversa con su amigo. Almuerza en su casa también. Va de regreso a su casa. Sonríe tontamente, recordándola. Levanta la mirada. ¡Está a solo una cuadra! Va con una niña pequeña. Parece muy feliz. Esto no tiene precio. No solo la ha visto sonreír. Está riendo a carcajadas. Apresura el paso. La ve acercarse a un chico. ¡Qué casualidad, tiene la ropa muy parecida a él! Se aleja lentamente. Creo que piensa que fue su última oportunidad. Evita hacerse daño. Se niega a creer en el “amor a primera vista”.

Han pasado 3 años. Sigue siendo el mismo, no ha cambiado. Solo ha mejorado, aprendiendo de la vida. Ya no es ingenuo, pero tampoco desconfiado. Va camino al centro de su ciudad. Hay un gran evento. “Que cambiará sus vidas”, todos anunciaron. Va doblando una esquina y… es ella. ¿En serio tan probable? ¿Luego de 3 años? Le sonríe, ella se pone a reír, muy fuerte…


**

Entonces así es como suena ella cuando ríe. Se sonroja. Cree que su actitud no fue la correcta. Él la ve tan correcta. Rompe el hielo. Él se pone a reír como un loco. Ella recupera su color. Ahora sí, están sonriendo. Ambos. Se miran tan fijamente a los ojos. Parece que se conocieran de años. Entonces, solamente… vuelven a reír. Lo que suceda luego. Es asunto de ellos.
Me atrevo a decir: Esto fue Amor a Primera Risa.




Aldo Ríos Flores